Cuaresma 2024: Vamos al grano

El lema de la Campaña de Cuaresma 2024 de Misereor es “Vamos al grano”.
El lema puede formularse como pregunta a nosotros mismos: ¿Vamos al grano? Pero también puede ser toda una declaración de intenciones: ¡Vamos al grano!
El grano es lo realmente importante. Da igual lo pequeño que sea y lo fácil que sea pasarlo por alto. Y es que un grano es sinónimo de alimentación, desarrollo, futuro.

El grano de fríjol es uno de los productos alimenticios más importantes de Colombia. Se podría pensar que un solo grano carece de importancia; al fin y al cabo, se necesita una gran cantidad de granos para cocinar un plato. No obstante, para Misereor, cada grano cuenta, al igual que cada persona. Cada historia merece ser contada, cada historia merece ser escuchada.

En estrecha colaboración con organizaciones socias en Colombia, Misereor quiere contribuir a empoderar a la población local y asegurar su soberanía alimentaria. Una de estas organizaciones socias, la Pastoral de la Tierra de la Diócesis de Pasto, trabaja para mejorar las condiciones de vida de las familias campesinas, fortaleciendo las capacidades de la comunidad e impulsando el uso de métodos de cultivo alternativos.

Para garantizar una buena alimentación para todos y todas, necesitamos diversidad desde el campo hasta la mesa y una distribución más justa de los recursos. Partiendo de esta idea, la Campaña de Cuaresma trata de sensibilizar a la sociedad sobre el enorme valor de los alimentos producidos en el campo y sobre la importancia de una alimentación saludable. Esto implica también poner bajo la lupa el modelo de producción agrícola imperante y los hábitos de consumo en Alemania.

El objetivo es hacer de este mundo un lugar en el que merezca la pena vivir para todos y todas.

Ayuno

Centrada en el tema de la alimentación, la Campaña de Cuaresma 2024 está predestinada a profundizar en el concepto mismo del ayuno. ¿Por qué ayunamos? ¿De dónde viene exactamente esta tradición? ¿Y por qué se sigue manteniendo?

El agitado estilo de vida actual nos hace volver la vista atrás y redescubrir viejas tradiciones como el ayuno. Quien ayuna, deja espacio para lo nuevo. Así hablaba Juan Crisóstomo, un clérigo cristiano y arzobispo de Constantinopla del siglo V: «El ayuno es el alimento del alma. Así como el alimento físico fortalece el cuerpo, el ayuno fortalece el alma, le da alas, la eleva y le permite pensar en cosas celestiales». De tal modo, quien ayuna se abre a pensamientos y sentimientos que de otro modo se perderían en la abundancia.

Aprovechemos juntos el tiempo de Cuaresma:
Cada ocasión, cada decisión personal de renunciar a algo, merece respeto. Por eso nos interesa su historia. ¿Está ayunando? ¿Qué le motiva a su renuncia?

 

Extrapido de: https://www.misereor.org/es/sobre-nosotros/campana-de-cuaresma